Miedo escénico
El miedo escénico puede ser tan leve como un “mariposeo” en el estómago, o tan extremo como un ataque de ansiedad. Cualquiera sea el sea el caso, el miedo escénico evita que demos lo mejor de nosotros. Aquí te presentamos algunas sugerencias para lidiar con este problema.
- Estar preparado. Mientras menos preparado te encuentres, más nervioso estarás. Aprende la pieza a fondo, incluyendo el acompañamiento. Analiza la forma. Escucha varias grabaciones. Lee sobre el compositor y su estilo. Mientras más te puedas concentrar en la pieza menos pensamientos negativos tendrás mientras la tocas.
- Respira lenta y profundamente de cinco a diez minutos antes de salir a tocar.
- Come un guineo 30 minutos antes del concierto. Es alto en potasio el que se considera un relajante natural.
- Realiza ejercicios de estiramiento.
- Haz algo distinto. En vez de preocuparte por el concierto puedes realizar alguna actividad relajante como leer, meditar, escuchar música, caminar, o jugar un video juego portátil o en el teléfono celular.
Cada cual debe buscar que las técnicas de relajamiento que le sean más efectivas. ¿Que te funciona? Comparte tus experiencias con nosotros escribiéndonos un comentario…
Organizando el tiempo de práctica
Algunas sugerencias basadas en estudios científicos:
- La práctica distribuida sobre un periodo extenso de tiempo es más eficiente que la práctica concentrada en poco tiempo (por ejemplo, practicar mucho el día antes de la clase).
- Sesiones cortas de práctica son generalmente más efectivas que las largas. Sin embargo, destrezas más complejas y largas requieren sesiones de práctica más extensas. Por supuesto, esto puede variar con la edad y el nivel de destreza del músico.
- Un alto nivel de motivación permite obtener más beneficios de una práctica larga y concentrada. Igualmente, los individuos que son más competentes en una actividad pueden practicar con más efectividad esa actividad por periodos de tiempo más largos que los individuos que son menos competentes.


